El Sr. Gerente del FMI nos acaba de anunciar todos los desastres del universos so pena de que aliviemos a la banca de sus pecados, los denominados activos tóxicos. LLevamos una larga temporada en la que lo importante es “acojonar” al personal con el fin de que, absolutamente aterrorizados, nos avengamos a pasar por las horcas caudinas de los nuevos dictadores de mano de hierro con guante de seda: los banqueros de toda la vida.
Desde el paréntesis en la economía de mercado hasta las declaraciones del Sr. Strauss-Kahn, pasando por el apocalipsis anunciado por el Sr. González (D. Francisco) y el resto de sesudos economistas que no fueron capaces de prever lo que cualquier ciudadano de a pie se barruntaba, todo parece formar parte de una perfectamente orquestada campaña para convertirnos en sumisas ovejas dispuestas a tragar con lo que sea con tal de que las cosas no vayan a peor. Como si quienes nos amenazan con el apocalipsis supieran realmente de que están hablando.
El FMI, que se dedicó durante décadas a endeudar hasta las cejas a los paises del Tercer Mundo al tiempo que le obligaba a aplicar recetas económicas que únicamente contribuyeron a acrecentar la pobreza de sus habitantes, ni olió la actual crisis financiera o, si lo hizo, no fue capaz de alentar a los políticos de lo que estaba por venir. Ciertamente que el Sr. Rato podría aclararnos bastante esta cuestión ya que quizás esta fue una de las causas de su precipitada salida de su dorado retiro en Washington.
Por lo que atañe a las declaraciones del Sr. Gonzalez (D. Francisco) no estaría de más que nos explicara cuales son razones por las que el dinero que el Estado, el denostado Estado, le proporciona para que sea canalizado a familias y empresas no llegue a quienes realmente debe llegar y se quede, suponemos, en unas arcas necesitadas de ese dinero con el fin de presentar unos resultados o para comprar entidades en rebajas a lo largo y anco del mundo.
No menos curioso es el caso del Sr. Botín que solicita, y se le concede, permiso para negar a los participes en alguno de sus fondos la posibilidad de retirar un dinero que parece haber evaporado. Una especie de corralito a la española aunque, eso sí, D. Emilio sigue sacando pecho como uno de los grandes banqueros europeos.
A mi, me imagino que a algunos miles de empresarios pequeños y medianos y a algunos millones de hipotecados hasta las cejas, me gustaría que el Gobierno de izquierdas del Sr. zapatero me explicase cual es la razón para que no se hayan tomado las siguientes acciones:
- nacionalización de las cajas de ahorro con el fin de montar un banco público capaz de competitr en condiciones de mercado con la gran banca pero con la mirada puesta no tanto en los beneficios económicos como en los sociales. Obviamente la entidad resultante sería gestionados con criterios de alta eficacia y eficiencia como realmente corresponde a cualquier entidad pública y lejos de cualquier intento de mediatización partidista y/o partidaria.
- canalización de todos los miles de millones del ICO a través de esta nueva banca pública en lugar de entregárselos a una banca privada que al día de la fecha no se sabe que es lo que ha hecho con ellos
Ya se que nadie va a osar cojer a este toro por los cuernos y dejar a la gran banca que se las apañe como pueda, pero a lo mejor somos los propios ciudadanos quienes comenzamos a exigir que se adopten medidas legales para que el Estado, es decir los ciudadanos, tomemos carta en un asunto en el que se está jugando con el dinero de nuestros impuestos sin que se nos garantice que los trileros no se queden con la pasta.
Y para terminar, más o menos, por donde empezaba que no nos acojonen. Que no nos vendan motos, que ya vismo lo que pasó en SEAT, les piden sacrificios, los aceptan y al final les dicen que no vale, que se necesita más sacrificio.
He dicho, buen día y buena suerte
