Cuarenta años de una ilusión
El pasado 21 de agosto se cumplían 40 años del final del experimento político conocido como la “Primavera de Praga“. Un utópico Alexander Dubcek pensó que el comunismo podía tener rostro humano y durante ocho meses “Praga fue una fiesta”. El final es conocido, la entrada de los tanques rusos en Checoeslovaquia y con ellos la llegada del invierno social, el fin de una época en la que algunos pensaron que existía una alternativa a dos de las formas de explotación más duras que la humanidad ha conocido, la del hombre por el Estado y la del hombre por el hombre, comunismo y capitalismo tan distintos pero en el fondo tan parecidos.
La fecha ha pasado casi desapercibida, cosas de la amnesia que poco a poco reduce nuestra memoria a lo que pasó ayer o, como mucho, anteayer. La sociedad de consumo se ha implantado en los medios de comunicación y esto se traduce en que las noticias se generan para el consumo, no ya diario, si no del minuto, de un modo fugaz que impide su asimilación, se suceden con una velocidad calculada para que sea imposible la reflexión y una adecuada asimilación crítica de lo que se nos cuenta.
Han pasado cuarenta años del primer intento de buscar una alternativa a las ideologías hegemónicas y casi ni nos acordamos de ello; han pasado treinta años del final de una dictadura que nos acompañó durante cuarenta y más que el olvido asistimos a la recreación de la historia española de esa época en la que la mentira es moneda de cambio; ha pasado cinco años y casi ni recordamos que un fascista volvió a presidir un gobierno de España; setenta y cinco años largos relegaron a la II República Española al lugar reservado a la nostalgia de tal manera que ha pasado a convertirse en una situación excluida de cualquier tipo de crítica y así, lentamente, esta sociedad nuestra cada día más rica en información se muestra cada día más predispuesta a no pasar de los titulares, esa parte de la noticia en la que la manipulación es cada día más manifiesta porque cada día tiene menor que ver con el contenido de la noticia.
Hace cuarenta años mataron una ilusión, desde entonces muchas otras siguieron su misma suerte camino del olvido.
He dicho


