Paloma
Lo que son las cosas de la vida, esta chica no me caía nada bien, incluso me negué a votar su lista en las pasadas elecciones municipales, creía -lo sigo pensando- que se trataba de una paracaidista del equipo del Sr. Areces al que poco, digan lo que digan sus voceros, le tiene que agradecer esta ciudad. Pero las cosas de la vida son como son y las de la política mucho más y al final he de reconocer que las invectivas que le dedican personajes como el Senador Reinares me están obligando a posicionarme a su favor.
Que alguien compare el poner unas “velux” en el tejado de un edificio, con todos los permisos municipales en regla, por mucho que le moleste a un vecino, a uno, no a un grupo más o menos numeroso, a uno y vaya Vd. a saber cual es la filiación política del intolerante, creo que tiene poco que ver con que se pidan explicaciones sobre el aumento patrimonial sufrido por algunos en el transcurso de los años que llevan ejerciendo la actividad política.
Los políticos, como la mujer del César, no sólo tienen que ser buenos sino parecerlo y está meridianamente claro que, al menos en Vetusta, parecerlo no lo parecen y eso no se tapa con pretendidas irregularidades urbanísticas de tono menor. Mejor haría el Sr. Reinares en mostrar idéntico celo en perseguir irregularidades de mayor calado y, sobre todo, aclararnos de donde ha salido el voluminoso patrimonio que declaran algunos concejales del consistorio ovetense y, ya de paso, el de sus cónyuges, hijos, nueras y demás familia cercana que ya sabemos lo fácil que resulta distraer cuestiones patrimoniales entre los diferentyes miembros de la unidad familiar aunque ya no convivan bajo el mismo techo.
Pues lo dicho, neña, que te van a terminar por hacer una santa y mártir a pesar de lo poco que demostraste y sigues demostrando hacer por este Oviedo del amor de unos cuantos que no so, precisamente, los del oviedín del alma.
Buenos días, tarde o noches y salud y suerte amigos

