Política

Llegaba a mis manos, al mismo tiempo que a las de cientos -imagino- de usuarios de FaceBook, un documento intitulado “El futuro de nuestros valores” en el que algunos militantes del socialismo asturiano -sus nombres aparecen al final de la presnetación- planteaban sus propuestas de cara a la inminente campaña electoral aunque de su lectura parece desprenderse un intento de ir más allá de la inmediatez electoral y sentar las bases de una nueva forma de enfocar la acción política por parte del Partido Socialista.

He de decir que el documento pone sobre la mesa cuestiones interesantes con las que no se puede por menos que estar de acuerdo sino en todo sí en un porcentaje importante, las sociales, pero que en el campo de la economía se desliza por las ya conocidas sendas por las que ha discurrido el socialismo español desde hace mucho tiempo y cuyos máximos, y seguramente extremos, exponentes son personas como el actual Gobernador del Banco de España, la Ministra de Economía, aún  más que ésta -en mi opinión- el Secretario de Estado de Economía el asturiano José Manuel Campa, y un largo etcétera entre los que se encuentran Sochaga, Almunia entre otros muchos, quizás demasiados.

Hay que decir que uno se acerca a este tipo de textos con la esperanza de encontrar un “clavo ardiendo” que justifique una determinada decisión de voto, la lectura de todo el texto acaba dejándonos sumidos en el mismo mar de dudas que antes de su lectura porque en todo él se sigue viendo lo que ha sido la enseña socialista durante muchos años, una de cal y otra de arena. Lo que para nuestra desgracia quiere decir que en el seno del PSOE, en su militancia se ha instalado una determinada manera de analizar el estado de la cuestión que no se aparta de ni un mílimetro de los caminos trillados, es decir se ha renunciado al pensamiento crítico.

En la introducción del largo trabajo,  17 folios, hay términos que animan a la esperanza e incluso párrafos que quieren ser una bocanada de aire fresco. Cuando se acaba la lectura del largo trabajo a uno le queda la sensación que es como esos titulares de periódico que poco o nada tienen que ver con el contenido de la noticia pero que es la idea con la que la mayoría de la gente se queda.

Creo que el meollo de la cuestión está en dos palabras que aparecen en el primer párrafo de la introducción, página 4, y en la que se dice “…..la trayectoria del PSOE es la de liderar -a base de reformas- políticas promercado (el resaltado es mío) para propiciar un mayor desarrollo de las políticas sociales“. Es muy posible que en esas dos  palabras se encuentre el problema de la deriva del Partido Socialista y es que no se pueden hacer políticas promercado sino, y muy al contrario, políticas de control de mercado ya que a pesar de todo lo que se ha escrito sobre la autorregulación de los mercados, la realidad nos ha venido demostrando de manera tozuda que estos entes no sólo son incapaces de regularse, sino que su voracidad no tiene límites y que por tanto es obligación moral del Estado, si es que pensamos que este sirve para algo lo que realmente podría ser discutible, poner coto a esa voracidad mediante políticas reguladoras. Es decir, simple y llanamente poner la política, el interés de la ciudadanía, por encima del interés de la economía, máxime cuando esta se ha demostrado como un elemento deprededador de las conquistas sociales alcanzadas a lo largo de decenas de años de lucha por la mayoría desfavorecida frente a la minoría que lleva detentando el poder económico y político centenares de años.

El documento entra a continuación en una relación pormenorizada de ideas encaminadas a cambiar el modelo, entiendo que se trata del actual, y en el que como va a ser norma nos encontramos con un intento de contentar a tanta gente me temo que al final nadie saldrá contento. Así por ejemplo , leemos -página 5- que se debe ir a una “estructura económica más terciarizada en la que los servicios avanzados centralicen la actividad económica”, ante lo que uno se pregunta si se renuncia a cualquier tipo de actividad industrial incluida la de alto valor añadido, investigación, desarrollo e innovación. Es una pregunta que queda ahí en el aire pero que no augura una buena perspectiva sobre lo que se persigue.

Entiendo, aunque en el documento no aparece de manera explícita, que en el campo de las relaciones laborales se aboga por un modelo basado en políticas de consenso. Creo que ya va siendo hora de dar por muerto este tipo de modelo ya que de su aplicación únicamente se ha obtenido una pérdida sistemática de derechos por parte de los trabajadores, sobre los que se han cargado todos los costes de la crisis (esta y las anteriores) y sin que como contrapartida se hayan obtenido mejoras en la cobertura social. Obviamente en este apartado aparecen ideas con las que, como ya se ha dicho al principio, no se puede por menos que estar de acuerdo como aquellas que hablan de compromiso con la I+D+i , la existencia de buenas escuelas -no se define por un modelo eminentemente público lo que no deja de ser preocupante-, impulso a las políticas de igualdad, lucha contra el fracaso escolar en la Educación Secundaria, situar a las universidades españolas en el mercado -volvemos a las andadas- internacional del conocimiento, y otras que se pueden leer en el documento cuyo enlace va al principio de este comentario.

Entre todas esas ideas, se desliza como el que no quiere la cosa el siguiente párrafo: “…….promueva la cultura emprendedora desde la niñez…….“. Realmente esta idea es, desde mi punto de vista, realmente aterradora ya que persigue, entiendo, fomentar la competitividad desde la infancia lo que obviamente va a deparar generaciones que van a seguir con el actual modelo de “tanto tienes, tanto vales”, por que sino  ¿qué otro sentido tiene fomentar la cultura emprendedora? O es que se está hablando de un tipo de emprendimiento diferente a lo que todos entendemos como tal. Sería necesario que los autores de la propuesta clarificaran este, y seguramente otros muchos, punto pues lo que entendemos no es precisamente un cambio de modelo sino una auténtica inmersión en el actual desde una edad cada vez más temprana.

Sigue el documento tocando de manera más detallada aspecto como las Finanzas públicas señalando que “El endeudamiento endémico del sector público es una losa que hay que sacudirse……….“,  cuando en mi opinión el endeudamiento público será útil y necesario en función de los fines, las cuantías, y otras variables que hay que considerar y que deben tenerse en cuenta a la hora de hablar de déficit público. Este punto tiene una estrecha relación con el siguiente y que se refiere a la Fiscalidad y en el que se puede encontrar una perla como esta: “Sin caer en la tentación de la excesiva presión fiscal ni en medidas contraproducentes…………“, bueno está tratar de hallar la cuadratura del círculo, creo que eso de momento se mueve en esferas menos prosaicas que las que toca la política, así que se me ocurre que en este apartado aparecen posturas contrapuestas y que el redactado final parece responder a un intento de conseguir un documento de consenso entre socialdemócratas y social-liberales de difícil encaje.

En fín, creo que ya me he extendido bastante para lo que se supone es el ideal de un artículo en Internet. Insisto en lo dicho al principio, buenas intenciones, deslices imperdonables, intentos de consensuar diferentes almas pero que me dejan francamente insatisfecho y con las dudas de siempre ¿es capaz el PSOE de modificar su andadura más allá de movimientos estratégicos puramente coyunturales?

Pedro-José Vila Santos