Bueno, al fin, como todos los años, llegó septiembre y con él la vuelta al trabajo, para algunos que lo tienen y que pudieron disfrutar de vacaciones pero no para nuestros pobres políticos que no sólo no han disfrutado de ellas sino que, en algunas partes, trabajan a tres turnos aunque debe ser con escasa productividad a tenor de los pobres resultados que estamos viendo.

En el plano nacional nuestro inefable presidente ha seguido doblando la cerviz ante el acoso de esa entelequia aparecida no ha demasiado y a la que denominan “mercados“  y en vez de denunciar el mobing se ha limitado a un “si bwana” y continuar cometiendo tropelías en aras de mantener tranquila a la bicha (Merkel) . Como parece que no le bastaba con seguir con la tijera se ha asegurado de que esta sea permanente, olvidando que los desequilibrios en las cuentas familiares se suelen solucionar de dos formas, bueno mejor tres, disminuyendo los gastos -sobre todo los supérfluos-; aumentando los ingresos, que en el caso de los Estados se traduce en un aumento de la presión fiscal y que en  España y dada la distancia que nos separa, también, del resto de la media de los países de nuestro entorno es algo que aún tiene bastante recorrido; finalmente y a poco inteligente que sea uno, aplica los sistemas precedentes -ambos al unísono- y con ello habríamos conseguido probablemente entrar en el mejor de los mundos posibles: mantener e incluso acrecentar el gasto social (pensiones, educación, sanidad….) y hacer que quienes más tienen aporten más al saquito común para que todos vivamos un poco mejor (algunos ya lo tienen difícil dado que se encuentran el nirvana del lujo y el despilfarro). Ah, por cierto esto de que cada cual contribuya de forma progresiva es algo que viene en la Constitución aunque esa parte muchos ni se la hayan leído.

Por lo que toca a nuestra Asturias, perdón desde la llegada de FAC al poder nuestro PAÍS -pienso que será así con mayúsculas por el énfasis que ponen en ello-, pues la cosa sigue, como decía al principio, un poco parada debido a la escasa productividad que demuestran los miembros del gobierno -cuyo organigrama ni tan siquiera sabemos que haya sido completado-, de alguno de los cuales ya conocíamos su tendencia al sesteo en horas de oficina aunque no cuando se dedicaba a otros menesteres, cuya compatibilidad desconocemos pero en los que sí ponía más ahínco, que a aquello de lo que recbía su público salario. Se sospecha que la cosa sigue igual a tenor de la absoluta escasez de noticias de su departamento.

Vivimos en un sinvivir expectantes para conocer, por ejemplo, el nuevo modelo de coche oficial que disfrutarán nuestros  ministrinos cuando yo pienso que dado el límite de velocidad al que se puede circular en nuestro país, el grande y el piquiñín, y como dice un amigo mío con un DACIA iban que chutaban, eso sí que sería ejemplo y no cambiar un A8 por un A6 o este por un A4. También existe la posibilidad de que usen su propio vehículo y que les paguen el kilometraje, eso sí que sería un ejemplo que pasaría a los anales aunque me temo que su capacidad ejemplarizante no llegue a esos extremos.

Y finalmente, hemos asistido al más inmenso travestismo que los siglos han visto. Conspicuos “sociatas de toda la vida” se han entregado con armas y bagajes al nuevo becerro dejando a un lado ética y conciencia sin el menor empacho aunque me imagino que por aquello de que “es el sistema, que vamos a hacer”.

En fin, parece que nos vamos adivertir y prometo no dejar tanto tiempo entre artículo y artículo. Lo bueno de tener tu propio blog es que no te lo censura ni dios.

Salud, buen día y buena suerte