PP

A D. Mariano Rajoy, tuvimos que escucharle, en uno de esos espectáculos a los que se dedican los políticos con el fin de enfervorizar a sus seguidores -a los de enfrente la cosa les suele dejar fríos cuando no cabreados en función de las memeces que les dedique quien les mente-, aprovechando que se encontraba en Cádiz, la tontería de la campaña de las elecciones 2008. Los del PP son hijos de la Constitución de 1812. La cosa dicha así puede quedar bien pero a poco que se analice a uno le entran ganas de decirle a D. Mariano que para ser Hijo de la Pepa le queda mucho viaje al centro por hacer.

D. Mariano, y su partido por supuesto, estarían seguramente, y si hubiesen vivido en la época, con las hordas del más nefasto de los monarcas españoles, que bien hubiese merecido terminar como su pariente de allende los Pirineos si no fuese porque creo que la máxima pena no se le debe aplicar ni al mayor criminal del mundo, ya saben, Fernando VII, traidor a su patria, perjuro y perseguidor de quienes se empeñaban en hacer de este país nuestro un Estado moderno, progresista y en el que las libertades floreciesen para bienestar y felicidad de sus ciudadanos.

D. Mariano jamás podrá ser el Hijo de la Pepa, es de los que creen que no se debe confundir libertad con libertinaje y eso suele terminar con las libertades al ser su concepto de la libertad es tan estrecho que todo les parece libertinaje así que, al final, lo único que permiten son procesiones y manifestaciones de adhesión incondicional más algún que otro desfile militar con el fin de que el ardor patriótico no baje ni un solo grado.

No, D. Mariano, la Pepa no es suya de la misma manera que Vds. tampoco son los herederos de UCD. Convénzase, usted es hijo de Alianza Popular, de los “7 magníficos” y, sobre todo, de un Fraga Iribarne tronante que, al final de su vida política y de la otra, parece encontrarse bastante a su izquierda.